12:00 m
Poco a poco te has ido metiendo en mí, en mi cabeza. Sólo me acordaba de ti cuando te veía o cuando alguien más te mencionaba. Pero ahora no puedo sacarte de mi mente. Podría pasar horas recordándote, o si te tuviera cerca, tan sólo mirándote; contemplando tus rojas mejillas y tus definidas curvas. Tal vez me atraería a tocarte, sentir tu suave piel. Pero ahora estas tan frágil que fácilmente te podría lastimar. Me basta con mirarte. No es necesario hablar, ambos somos de pocas palabras. Y aún así ocupas no solo mi mente sino también mi corazón, generando en mí toda clase de sentimientos.
Tal vez tú seas la causa de ese dolor al lado izquierdo de mi pecho, y tal vez también, la razón por la que no quise comer tomate en el almuerzo.

NOTA:4.5
muy bn
nota:4.7